Originalmente la "L" de la marca pertenece a Leo Fender, que en los 80s junto a George Fullerton iniciaron una nueva andadura en el mundo de la construcción de guitarras y bajos.
El que hoy tenemos en las manos tiene un sólido cuerpo de fresno de una sola pieza con la típica forma del P-Bass, firmemente atornillado a un mástil de arce también de una sola pieza con 21 trastes.